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Chomsky y Krauss: “¿Por qué enviar humanos al espacio si puede hacerse con robots?”

Lawrence Krauss, físico teórico de la Universidad Estatal de Arizona y Noam Chomsky, el filósofo, activista político y profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts, compartieron sus ideas sobre el papel del gobierno y las compañías privadas en las exploraciones espaciales, la participación del público y cómo disminuir los costes de esas iniciativas.

Les presentamos a continuación los puntos clave de su entrevista conjunta concedida al portal informativo Motherboard.

  1. Los intereses privados

Comentando el riesgo de dejar el futuro de las exploraciones del espacio en manos de corporaciones privadas, Chomsky apuntaló que es como “elegir a un dictador y decir que seguiremos sus órdenes, sin importar lo que diga”. El filósofo agregó que el espacio es “la posesión común”. Según él, si se privatiza la industria de la exploración cósmica, esto socavaría la investigación académica. Krauss se pronunció en el mismo sentido, pero agregó que “los costes de los viajes espaciales son tan grandes y el riesgo es tan alto que aún durante muchos años los gobiernos mantendrán un papel clave en este ámbito” dejando a las empresas privadas en un segundo plano.

2. El gobierno

Los pensadores admitieron que, aunque solo el gobierno suele llevar a cabo las investigaciones fundamentales que no tienen aplicaciones inmediatas comerciales (y por eso no son atractivas para las empresas), el control del sector por el mismo puede derivar en “la militarización” del espacio, como ya ocurrió durante la Guerra Fría con el costoso proyecto estadounidense conocido como ‘La Guerra de las Galaxias’. Además, si el público cede el control sobre los programas del espacio, esto puede conllevar a la situación en que el Estado gaste dinero en proyectos que benefician poco a la sociedad. Así, Chomsky recordó, que cuando bajo los auspicios de John F. Kennedy, el exmandatario de EE.UU., fue realizado el programa que supuestamente colocó a un hombre en el satélite natural de la Tierra, diciendo: “No hay mucho sentido en tener a un hombre que camine en la Luna excepto para impresionar a la gente”. Con lo anterior, Chomsky señaló que ese ingente gasto se debió únicamente a la rivalidad de Estados Unidos y la URSS de aquella época.

3. La participación del público

Krauss señaló que es primordial “tener un público informado” que colaboraría con el Ejecutivo en las cuestiones de distribución del dinero en los proyectos de investigación del espacio, para que los últimos reflejen mejor las necesidades de la población.

4. Robots vs. humanos

En cuanto al dilema sobre quién debe protagonizar la exploración cósmica: un humano o un robot, Krauss comentó: “Cuando enviamos seres humanos al espacio, dedicamos el 99,99% del costo para asegurarnos de que estén vivos y vuelvan salvos. (…) Se puede enviar un robot a Marte y esto saldría por el mismo costo que rodar una película sobre el envío de Bruce Willis a Marte”.

“Un humano es el peor instrumento posible para ser enviado al espacio: hay que asegurarse que sigue vivo, lo cual es muy complejo. [Por esto] existen procedimientos de seguridad, y etc. La forma correcta de explorar el espacio es con robots, lo que se practica ahora”, acotó Chomsky.